Iniciaremos este artículo explicando que un compresor de aire es una máquina para tomar el aire o gas del ambiente, almacenarlo y comprimirlo dentro de un tanque llamado calderín; posteriormente, con ese aire, se les da potencia a otras herramientas neumáticas o bien se realizan múltiples tareas como inflar neumáticos, limpiar a presión o hasta rociar pintura.

Un compresor de aire está compuesto por tres grandes piezas:

El compresor

Este es un cilindro con pistón impulsado por un motor eléctrico, que le permite tomar el aire del ambiente y comprimirlo para sus subsiguientes usos.

El tanque de depósito o calderín

Tal como su nombre lo indica es un recipiente donde se almacena el aire comprimido para ser utilizado luego.

El equipo de control y suministro

Este sistema está encargado de tomar el aire comprimido por el pistón del compresor que se ha almacenado en el calderín y mediante un presostato controlar la presión con la que este saldrá a través de un tubo flexible con un manómetro en su extremo.